Creo que debería sentarme a leer las cosas que escribí en este blog. Son muchas y todas siguen el mismo camino pero no llegan a ninguna parte. Es genial leer una cada día de todas formas va seguir siendo redundante.
Quisiera poder ser libre, sentir todas esas cosas por las que vale la pena estar vivo y pienso demasiado en ello así que se va a terminar volviendo algo imposible.
En un rato voy a salir al mundo real y todo va a tener sentido otra vez, pero por ahora todo sigue igual y yo no se que hacer.
Hola. Supongo que volví. No se lo que me pasa y aunque trate de explicarlo simplemente no tengo una respuesta de mi parte.
Siento que perdí tantas cosas y no se si vale la pena intentar recuperarlas o seguir con los impulsos. Tengo tanto miedo.
Todos los caminos de la vida llevan a la muerte.
Siempre hago lo que quiero y después me siento al borde de la cama para pensar en las cosas que dije, que hice una y otra vez, para ver si cometí algún error, si hay algo que debería haber hecho o no. Y en ese momento me miro al espejo y pienso... Estas sola.
Nada de lo que me digan me puede hacer sentir mejor, vivo con el peso de mi propia inteligencia sobre mis hombros y hay días en que no puedo soportarlo. Nunca puedo soportarlo.
Me extraña que no se hayan rendido conmigo. Me extraña que alguien siga intentando.
Los lastimé, más de una vez, y se que sueño con ser una persona diferente, pero no puedo.
Solía pensar que las personas eran como libros, ya no estoy tan segura. Somos más como páginas rotas, con partes borroneadas y tachones.
Me quemé el dedo. Tiene un color raro, como bordó. Me gusta ese color.
Es Jueves. Me gustaría poder pedir perdón, porque me importa. Ya no puedo.
“It’s weird,” He said his voice slowly steadying. “Its like I can’t decide whether I want to die or live forever.”
“I think living forever would be terribly sad.” I replied, imagining what it would be like to know that you’d outlive everyone you’d ever meet. “You would get so lonely.”
“Not if you had someone to live forever with you.” He replied, loosening his hold on me but not letting go. I sensed that his brief meltdown was passing, the words dissipating into insignificance once he’d gotten them out.
“The universe is not that kind.” I replied.
No hay comentarios:
Publicar un comentario