Me gustaría poder recrear esta escena. Es una en la que estoy sentada frente a un piano y comienzo a cantar sobre la vida, la esperanza, el mal, el amor. Y así es como se supone también que tendría que terminar. Pero ya no hay nada más que decir, mucho menos que cantar, así que ahora solo puedo extrañar el sabor de esas palabras.
"Supongo..."
No tengo fuerzas para defenderme, y no vale la pena sentirse culpable. Busco el error en todos lados y me doy cuenta de que no existe, todo es como se supone que debe ser. Tengo miedo, pero no por las razones correctas.
Junto los hilos que sostienen mi cuerpo y trato de avanzar pero sigo enredándome y cayendo, tendría que simplemente dejarlos ir, confiar en que no van a enredarse en que es mejor que estén solos.
No me gusta repetir historias y aún así lo hago, sigo hablando de lo mismo una y otra vez. Hay una parte de mi que no entiende por qué no puedo ser feliz, pero el resto depende enteramente de ella y su ignorancia. Porque conocer la verdad significaría dejar todo caer en pedazos. Y no podría soportar eso otra vez más.
Me gustaría pensar que todo lo que no anote en estas entradas desaparezca, pero mi memoria siempre recuerda y no puedo desprenderme de eso.
No puedo estar segura de lo que pasó, lo que no pasó, lo que va a pasar, pero espero estar lista, ser más fuerte. Espero que todos olviden, que nadie recuerde la verdad que escondo con estas palabras, que mañana sea un día nuevo.
No quiero que haya más daños colaterales a mis acciones, porque mis decisiones nunca fueron verdaderas y el poder que tengo con ellas es demasiado para ser solo mio.
It was one of those nights that you are not altogether sure, really did happen. There are no photographs, no receipts, no scrawled journal entries.
Just the memory sitting in my mind, like a half blown dandelion, waiting to be fractured, dismembered. Waiting to disintegrate into nothing.
When I close my eyes, the picture plays like a blurry montage. I can see us driving for hours, until the street sings grew less familiar - the flickering lamplights giving away to stars. Then sitting across from you in that quiet, little Italian place. Your hands pushing the plates aside, reaching across for mine.
The conversations we had about everything and nothing. And kissing you. How I remember that.
It was one of those nights that my mind still cant be sure of. That wonders if I was ever there at all. Yet in my heart, it feels as though I´ve never left.
No hay comentarios:
Publicar un comentario