Me es complicado aceptar que hay cosas que no puedo cambiar. No puedo cambiar el clima, no puedo cambiar la forma en la que la gente piensa, no puedo cambiar el color de mis manos, no puedo cambiar a las personas que quiero, no puedo cambiarme. Quisiera saber que mañana podré arrepentirme de todo lo que haga hoy, quisiera tener más respuestas. Quisieran encontrar las piezas que me faltan para poder entender que estuve completa todo el tiempo. Podría intentar conseguir la felicidad para demostrar que hay esperanza a pesar de las decepciones. El universo esta lleno de música, lleno de palabras vacías que significan demasiado y no confiamos en nadie. ¿Por qué no puedo confiar?
Ya no se si estoy atrapada en esos momentos donde todavía te quiero, pero quiero hacerte desaparecer, ya es momento que los sentimientos vuelen a lugares desconocidos. Confío en que lo harán. Porque el tiempo es algo que se va muy rápido y las cosas cambian sin que nos demos cuenta. La verdad es que no voy a poder evitar que todo se vaya. Eso da miedo.
Porque quiero que el mundo cambie, pero daría lo que fuera por conservar este momento estático. Todos siendo parte de los otros. Sonrisas y muecas.
Porque tenemos que aprender a aceptar que el presente siempre será lo mejor hasta que forme parte del pasado. Todo debe estar en constante movimiento, es un ritmo que hay que aprender a seguir.
Y el azul del cielo es solo otra prueba de que existimos, y la brisa que nos refresca es un canto que nos promete magia infinita. Hemos cambiado tanto que no se quien era antes, por un segundo olvidé que ellos habían cambiado también.
Some periods of our growth are so confusing that we don’t even recognize that growth is happening. We may feel hostile or angry or weepy and hysterical, or we may feel depressed. It would never occur to us, unless we stumbled on a book or a person who explained to us, that we were in fact in the process of change, of actually becoming larger, spiritually, than we were before.
No hay comentarios:
Publicar un comentario