lunes, 4 de febrero de 2013

01/02/13

Llegó Febrero. Hoy es viernes y no se que pensar, porque hoy pasaron muchas cosas, pero no tengo ganas de escribir de ninguna. Es el cumpleaños de alguien, alguien que no creo que debería importarme, pero me importa demasiado. Se que puedo verlo más allá de donde todos lo ven, pero hoy es su cumpleaños y siento que no puedo hacer nada mas que lo mismo. 
Hay luces que nunca se apagan, que a pesar de las tormentas y las noches oscuras, siguen ahí para guiar a los viajeros perdidos como yo. 
Algunas veces tenía sueños mágicos, en esas lindas épocas donde podía dormir, donde no había ninguna explosión brillante, ni ruidos secos de aire.
Ruidos, no creo que puedas oírlos, no se encuentran en el mundo exterior, están en mi cabeza.
Razones para continuar, ya no tengo ninguna, es confuso y puede parecer irritante, pero a pesar de todo debes creer.
Y seguimos por los mismos caminos cruzados que quisimos evitar en un principio, ya no hay vuelta atrás todo tiene un motivo. 
No se si alguien podrá notar mi sutileza, no soy de las que escriben creyendo que pueda ser algo totalmente innovador. Pero se que yo lo haré, dentro de mucho tiempo, cuando este año solo sea un recuerdo borroso rodeado de palabras confusas que invente en la madrugada. 
Espero que no sea demasiado tarde, últimamente siempre es demasiado tarde pero nunca lo es. 
Hoy llovió, mucho. Se sintió bien, como si el día no soportara más el calor y decidiera tomar todo en sus manos.
 No quiero ser algo que no quera ser. No se como convencerme a mi misma de vivir y ser feliz... A veces es muy difícil, porque sueño con lo que quiero pero no se como conseguirlo, no se si conseguirlo va a ser lo mejor. Se que puedo hacerlo, pero al final las dudas siempre regresan. 
Al final se que siempre regreso al lugar de donde quise huir. 

It is not in the stars to hold our destiny but in ourselves.

No hay comentarios:

Publicar un comentario